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LA ENTRADA A TOP CHEF

LA ENTRADA A TOP CHEF

Son las 6.00 de la mañana. Solo conozco a Carlos, Maripaz, Luca y Alejandro. Estoy deseando saludar al resto y ver si conozco a alguno. Nos llevan de un lado para otro, empezamos con maquillaje, se me hace un poco raro pero me dicen que ya me acostumbraré. Nos meten en un coche con las ventanas tintadas, esto parece una película de espionaje y yo que pensaba que venía a cocinar..., jeje...

De repente escucho «¡Ya!», y toca salir a toda prisa, no sabes muy bien a dónde vas hasta que ves al fondo el resto de tus compañeros. Alguna cara conocida y, sin darte cuenta, tengo al jurado enfrente mío, ya no hay marcha atrás.

Programa 1. Pienso: «Será el primero de muchos o el único». Intento concentrarme y escucho a Paco Roncero, 'Ronda 1'. El Humo, y sin darme cuenta me veo corriendo a por los ingredientes, casi choco con Alex pero consigo llegar a las cebolletas. Tenía claro que con una verdura humilde quería entrar en Top Chef. Todos van a por productos de primera pero yo quiero sorprender con algo diferente. Sinceramente pienso que lo hice y recuerdo que me dijo 'tu plato es el más sutil de todos pero le falta humo'. Pensé, bueno he venido a cocinar, aún quedan dos rondas.

La Ronda 2 fue un poco rara. Me propongo hacer un plato menos arriesgado pero de calidad. Los puntos estaban todos bien y el sabor era muy bueno y me veo dentro, pero no.

Es un día muy largo. Estoy cansado y un poco desconcertado y ahora ya solo queda una ronda, la tercera.

Oigo: 'Gazpacho'. Y sin poder utilizar nada con electricidad, me había imagino mil cosas pero ¡hacer un gazpacho! Me podéis creer que hacía cinco años que no elaboraba un gazpacho. Veo que todos van corriendo hacia los tomates y yo advierto que hay un bote de tomate concentrado y me viene una idea a la cabeza: aderezar con un Málaga virgen y jugar con todos los ingredientes del gazpacho como guarnición, pero añadiendo encurtidos y frutos secos. Sé que es muy arriesgado pero yo entré al programa con una forma de entender la cocina y eso lo voy a respetar.

Durante toda la prueba hubo mucha tensión. Llega Chicote, créeme que impone, y me hace dudar, pero sigo adelante con mi idea. Se acaba el tiempo, empieza a pasar por detrás de nosotros y veo que se para a mi lado y me pregunta: «No te imaginabas en esta ronda,¿verdad?». No digo nada hasta que dice, «tu plato es para recordar». Por mi cabeza pasa que como diga 'PERO' me muero.

Pero, por fin, me dio mis cuchillos, salgo corriendo para entrar a la cocina y entonces viví el mejor momento del día: fue ver la cara de felicidad y el abrazo que recibí por parte de Carlos, Maripaz, Luca y Alejandro. El día lo empecé con ellos y con su abrazo lo terminé.